
por Catalina Donoso
Fui a ver Coyote vs. Acme. Tenía ganas de verla y llevé a mi madre al cine. Para mi sorpresa, amé ver a mi madre en el cine; no la había visto reír en mucho tiempo.
Lo que me hizo pensar en que muchas veces, cuando ven una película animada, los padres llevan a sus hijos, pero también es bonito que los padres puedan disfrutar de una película con ellos y pasar tiempo juntos.
La película no solo revive la nostalgia de los Looney Tunes y los dibujos de nuestra infancia, también nos deja un mensaje muy bueno sobre la perseverancia, la amistad, la lealtad, la justicia y el luchar por nuestros valores.
La película narra la historia del Coyote y su incansable trabajo por atrapar al Correcaminos. Sin embargo, su lucha se ha alargado al igual que sus constantes fracasos, porque los productos ACME que utiliza están defectuosos. El Coyote se da cuenta de que él no es un fracasado, sino que ha sido usado por un sistema abusivo, y decide demandar a la compañía ACME.
Un principio que nos recuerda a David y Goliat.
La película mezcla animación y seres humanos, como lo hizo en su entonces ¿Quién engañó a Roger Rabbit?. La fórmula funciona: está llena de humor y enseñanzas, entretiene tanto a adultos como a niños y se convierte en una película familiar, con un mensaje de vida, obra y humanidad.
Y la película tiene una historia curiosa fuera de la pantalla
En la vida real, Coyote vs. Acme también tuvo que luchar por su propia oportunidad. La película había sido terminada por Warner Bros. y había recibido críticas positivas antes de su estreno, pero finalmente el estudio decidió no estrenarla comercialmente. Después de permanecer archivada durante años, Ketchup Entertainment adquirió los derechos para llevarla a los cines
Y aquí viene lo curioso: una película cuyo protagonista lucha incansablemente por conseguir justicia terminó teniendo una historia parecida detrás de cámaras: también tuvo que luchar por llegar hasta nosotros.
La película del director Dave Green cuenta con un guion de Samy Burch, basado en la historia de Samy Burch, James Gunn y Jeremy Slater, lo acompaña un reparto como Will Forte, Lana Condor, John Cena, Tone Bell, Martha Kelly y Luis Guzmán.
Una película sencilla, sin grandes pretensiones, pero que bien se pasa!! Trailer
Y quizás lo más bonito es que, más allá de los Looney Tunes, del humor y de la nostalgia, Coyote vs. Acme nos recuerda algo que muchas veces olvidamos: que fracasar una y otra vez no significa que seamos unos fracasados. A veces simplemente tenemos que levantarnos, seguir adelante y luchar por aquello en lo que creemos.
La recepción de la película también ha sido muy positiva. En Rotten Tomatoes actualmente alcanza un 96% entre los críticos y un 95% de aprobación del público, mientras que en taquilla ha acumulado US$66,65 millones a nivel mundial, y de seguro seguirá cosechando exítos aun después de la pantalla grande .
El Coyote, un personaje que nació para perseguir

Antes de llegar a nuestros televisores y convertirse en uno de los personajes más queridos de los Looney Tunes, el Coyote comenzó su historia en el cine.
Wile E. Coyote fue creado por el legendario animador Chuck Jones, junto al guionista Michael Maltese, y apareció por primera vez en 1949 en el cortometraje Fast and Furry-ous, producido por Warner Bros. Allí conocimos por primera vez a esa extraña pareja que marcaría la historia de la animación: el Coyote y el Correcaminos.
La idea de Jones y Maltese era hacer una especie de parodia de las clásicas películas de persecución. Pero aquella persecución que parecía destinada a ser solo una broma terminó convirtiéndose en uno de los dúos más reconocibles de la animación. Entre 1949 y 1963, Jones dirigió 23 cortometrajes protagonizados por ambos.
El Coyote era inteligente, ingenioso, perseverante y, sobre todo, tremendamente obstinado. Su objetivo parecía sencillo: atrapar al Correcaminos. El problema era que sus elaborados planes casi siempre terminaban en fracaso, muchas veces por culpa de los productos ACME que utilizaba.
Y quizás ahí estaba precisamente la gracia del personaje.
El Coyote nunca dejaba de intentarlo.
A diferencia de otros personajes de dibujos animados, no necesitaba ganar para volver a intentarlo al día siguiente. Podía equivocarse, caer y fracasar, pero siempre encontraba una nueva idea, un nuevo plan y una nueva oportunidad.
Con el tiempo, aquel personaje que nació en la pantalla grande pasó a formar parte de la televisión y de la infancia de varias generaciones. Y aunque han pasado más de 70 años desde su debut, seguimos reconociéndolo inmediatamente cuando aparece con sus planos, sus inventos ACME y esa mirada de quien está convencido de que esta vez sí lo conseguirá.
Quizás por eso el Coyote sigue siendo tan querido.
Porque, en el fondo, todos hemos sido alguna vez un poco Coyote: hemos intentado algo, nos hemos equivocado, hemos vuelto a comenzar y hemos pensado que la próxima vez será diferente.
Y justamente ahí está la magia de este personaje que comenzó persiguiendo a un Correcaminos en el desierto y terminó formando parte de la memoria de varias generaciones.
