
Para algunos, BTS es simplemente un grupo de K-pop que canta y baila sobre los escenarios. Para otros, significa mucho más: representa esperanza, perseverancia y la posibilidad de superar las barreras que encontramos a lo largo de la vida.
En Chile, la expectativa por el regreso de BTS también vive momentos de incertidumbre. La decisión del Instituto Nacional de Deportes de no autorizar inicialmente el uso del Coliseo Central del Estadio Nacional para los conciertos de octubre ha generado preocupación entre ARMY y abierto una conversación que va más allá de la música. Para miles de seguidores, este encuentro representa años de espera, ilusión y una conexión emocional con un grupo que ha transmitido mensajes de amor propio, perseverancia y esperanza. Mientras continúa la discusión sobre el uso del recinto, también queda en evidencia la importancia que BTS tiene para su comunidad: no se trata únicamente de un espectáculo, sino de una experiencia que muchos esperan compartir después de tanto tiempo. En medio de esta incertidumbre, vale la pena recordar que la música también puede reunirnos, inspirarnos y ayudarnos a encontrar fuerzas para seguir adelante.
Un evento que me gustaria recordar fue cuando el 1 de noviembre de 2017, BTS lanzó junto a UNICEF la campaña Love Myself (Ámate a ti mismo), una iniciativa que buscaba contribuir a la protección de niños, niñas y jóvenes frente a la violencia. Un año después, en septiembre de 2018, RM, líder del grupo, llevó un mensaje de amor propio a las Naciones Unidas. Sus palabras trascendieron el escenario musical y llegaron a una audiencia internacional.
Recordar aquel discurso es también recordar la importancia de su mensaje: aprender a reconocernos, aceptar que no somos perfectos y comprender que nuestros errores y dificultades no determinan todo lo que somos ni todo lo que podemos llegar a ser.
En Santiago, muchas veces me encuentro con grupos de jóvenes bailando frente al Teatro Las Condes, cerca del Metro El Golf o en los alrededores del GAM. Me encanta verlos. Hay algo especial en observar cómo la música los reúne, cómo practican, comparten y construyen amistades alrededor de una pasión común. Y no puedo evitar pensar cuánto ayudaría que tuvieran espacios cómodos y adecuados donde pudieran seguir desarrollando su talento y creatividad.
He conocido ARMY de distintas edades y géneros, y una de las cosas que más me conmueve es precisamente esa diversidad. La música puede reunir a personas que quizás nunca se habrían conocido y ofrecerles un lugar donde compartir, expresarse y sentirse parte de una comunidad.
Para muchos seguidores, las canciones y los mensajes de BTS han sido una compañía en momentos difíciles. No porque una banda pueda resolver todos los problemas de la vida, sino porque a veces encontrar palabras que nos recuerden nuestro valor, escuchar una canción o sentir que pertenecemos a una comunidad puede ayudarnos a mirar el día siguiente con un poco más de esperanza.
Por eso, cuando recordamos las palabras de RM, no estamos recordando solamente un discurso pronunciado ante las Naciones Unidas. También estamos recordando una invitación a escucharnos, a reconocer nuestra propia voz y a no dejar que las dificultades nos hagan olvidar que tenemos valor.
Quizás ahí está una de las razones por las que BTS significa tanto para tantas personas. Su historia no se limita a sus canciones, sus coreografías, sus giras o sus reconocimientos. También está en las experiencias de quienes encuentran inspiración en su música y en los vínculos que nacen alrededor de ella.
Y tú, ¿qué encuentras en BTS? ¿Una canción que te acompaña, una comunidad, inspiración para perseguir tus sueños o simplemente la alegría de bailar?
Porque, más allá de cómo cada persona viva su música, hay un mensaje que vale la pena recordar: tu voz importa y tú también importas.
