
Han pasado veinte años desde que Tom Cruise apareció por última vez en la portada de la revista GQ. Ahora, en su edición de octubre de 2026, la publicación presenta una entrevista extensa y exclusiva, acompañada de una serie de fotografías realizadas por Mario Sorrenti que ilustran cada página del reportaje. Las imágenes, publicadas por cortesía de la revista GQ, muestran al actor con una estética cuidada, vestido por reconocidas casas de moda, en una sesión que recorre distintos tonos y miradas. Es, sin duda, una de las galerías visuales más completas que se han publicado sobre él en la última década.

«Los rumores son ciertos»: la verdad sobre su exigencia en el trabajo
En esta conversación, que marca su primera entrevista de esta profundidad en más de diez años, Tom Cruise no elude las preguntas sobre su fama de exigente en los sets de rodaje. Lo dice con franqueza: «Los rumores son ciertos. Se lo aviso a todos desde el principio: espero mucho y soy franco sobre ello». Explica que prefiere decirlo de antemano antes que ocultarlo, y que esa exigencia no nace de la rigidez, sino del respeto al oficio. «Si te importa algo, no tomas el camino más fácil», afirma.
Con sesenta y cuatro años recién cumplidos, Cruise mantiene la misma intensidad que lo llevó a destacarse desde su primera película a los dieciocho años. Su respuesta cuando le preguntan qué hace fuera del trabajo lo resume todo: «Me preparo para lo siguiente. Estudio, aprendo, me formo. Una película no empieza el día del rodaje: empieza años antes». Sobre el miedo a la muerte, tan comentado por sus acrobacias en pantalla, responde con la misma naturalidad: «No le temo. No es que no sienta miedo, pero no me asusta esa sensación. Siempre he visto la vida como una aventura».

Digger: el papel más desafiante de su carrera
El motivo principal de esta entrevista es el estreno de Digger, película dirigida por Alejandro González Iñárritu, en la que Cruise interpreta a un magnate petrolero cuyas decisiones desencadenan consecuencias catastróficas. Se trata de su primer papel fuera de franquicias de acción en muchos años, y él lo define sin dudar: «Es el personaje más complejo que he tenido. La culminación de todo lo que he aprendido en mi carrera. Tiene capas, ritmo, lenguaje, una precisión que exige cada detalle».
Sobre trabajar con Iñárritu, recuerda haber visto su primera película, Amores Perros, y quedar impresionado por su fuerza visual. Por su parte, el director mexicano lo describe como un actor de profundidad infinita: «Sus ojos pueden atravesar cualquier dificultad. Es todo un universo emocional». Iñárritu añade que la película, concebida como una comedia oscura y satírica, le tomó veinticinco años de maduración y que sin la confianza y la precisión de Cruise no habría sido posible.

Behind-the-scenes images from the set of Digger, with Tom Cruise (in costume) and director Alejandro G. Iñárritu. Photograph by Seoju Park / Courtesy of Warner Bros. Pictures
Una visión que no ha cambiado: el cine como experiencia compartida
A lo largo de la conversación, Cruise regresa una y otra vez a su convicción sobre lo que significa ir al cine. «No tengo nada en contra de las plataformas o la televisión. Pero el cine es algo que vivimos juntos: todos en una sala compartiendo la misma experiencia. Eso es lo que defiendo». Rechaza el título de «última estrella de cine» que muchos le atribuyen y menciona de inmediato a Brad Pitt como igual suyo, demostrando esa generosidad que ha mantenido a lo largo de los años.
Sobre su forma de ver la vida, dice: «No vivo en el pasado. Miro hacia adelante. Cada película es una nueva meta, una nueva habilidad por descubrir. Quien no tiene sueños, ha decidido dejar de vivir». Y sobre la fama que lo acompaña desde los años ochenta, concluye con sencillez: «No hago cine por mí. Lo hago para que el público lo sienta. Y si lo hago con dedicación, lo sienten».
En síntesis
Lo que GQ entrega en esta edición es mucho más que una portada y unas fotografías espectaculares. Es la voz de alguien que ha visto cambiar Hollywood y ha permanecido fiel a sus principios. No hay confesiones íntimas ni detalles sobre su vida personal: hay cine, oficio, dedicación y una convicción que no se ha desgastado en cuarenta y cinco años de carrera. Las fotografías que acompañan el texto, publicadas por la revista GQ, complementan esta imagen: serena, madura, y con esa presencia en pantalla que sigue siendo única. Tom Cruise no ha vuelto a hablar tanto tiempo con
