por Catalina Donoso
La esperada Avant Premiere de la película nacional «Papi Ricky» se celebró en las renovadas instalaciones de Cinemark, en Mall La Dehesa, ante más de 400 invitados que colmaron el recinto. Rostros conocidos del medio, fieles seguidores y medios de comunicación se dieron cita para transitar la alfombra roja y ser testigos del regreso de una historia que ha quedado grabada en la memoria de tantos televidentes. Fue, desde el primer momento, mucho más que un estreno: un verdadero reencuentro.
El momento más esperado llegó con la llegada del elenco principal. Belén Soto, Jorge Zabaleta y María Elena Swett hicieron su aparición ante la presencia de sus seguidores, posaron para la prensa y compartieron sus primeras impresiones sobre esta nueva etapa cinematográfica. La cercanía con el público fue la nota dominante de la tarde, en un clima de reconocimiento y afecto mutuo.
Durante la jornada tuvimos la oportunidad de conversar con los protagonistas y conocer más de cerca los detalles de esta producción. Quisimos acercarnos a uno de los personajes que generará más comentarios en la historia: aquel galán que trae de cabeza al entrañable Papi Ricky. Conversamos con Marc Bonnin, quien nos habló sobre su incorporación al proyecto, su experiencia filmando en Chile y lo que significa para él formar parte de una obra tan esperada por el público.
Uno de los momentos más conmovedores de la velada fue el encuentro con Carolina Infante, madre de Belén Soto, quien se encontraba entre el público visiblemente emocionada. Nos compartió sus impresiones y lo que significa para ella ver a su hija consolidarse en la pantalla grande, expresando un sentimiento de orgullo que conmovió a quienes estuvieron presentes.
La jornada transcurrió en un ambiente cálido y festivo, donde no faltaron los saludos, los detalles de cortesía y un clima de celebración que acompañó cada momento. Fue una noche que se vivió con especial calidez, como corresponde a una historia que ha formado parte de la vida de muchas personas.
La película narra el regreso del personaje interpretado por Belén Soto, quien vuelve tras un largo viaje por Europa acompañada del hombre que ama. Sin embargo, para Papi Ricky, aceptar que su hija ha crecido y ha formado su propia vida no será sencillo: una parte de él siente que, poco a poco, la está perdiendo. En este equilibrio emocional aparece la figura de Mane, la madre, como la voz sensata y equilibrada que aporta la calma y la sabiduría que toda familia necesita en momentos de cambio.
Se trata de una comedia familiar construida con profundo respeto por la historia original y cargada de nostalgia. Quienes alguna vez se preguntaron qué fue de Padre e Hija encuentran aquí la respuesta: un cierre hermoso y digno para aquella telenovela que todos guardamos con cariño, ahora convertida en película.
«Papi Ricky» llega a la pantalla grande como una oportunidad para volver a encontrarnos con personajes que sentimos nuestros, reírnos de sus ocurrencias y emocionarnos con una historia que habla, en definitiva, del amor familiar y del difícil pero necesario arte de soltar.
