
por Catalina Donoso
En una industria musical que constantemente busca lo nuevo, pocas veces nos detenemos a reconocer a quienes abrieron el camino. La presentación de New Kids on the Block en los American Music Awards 2026 fue mucho más que un momento de nostalgia; fue un recordatorio de que la historia del pop moderno no puede contarse sin ellos.
Mucho antes de que nombres como One Direction, Backstreet Boys, *NSYNC o BTS dominaran las listas de éxitos y movilizaran a millones de seguidores alrededor del mundo, cinco jóvenes de Boston estaban creando el modelo que definiría a las boybands durante las siguientes décadas. Coreografías perfectamente sincronizadas, una conexión única con los fans, giras multitudinarias y canciones diseñadas para convertirse en himnos generacionales: NKOTB fue el punto de partida.
A finales de los años ochenta y principios de los noventa, Jordan Knight, Jonathan Knight, Joey McIntyre, Donnie Wahlberg y Danny Wood se transformaron en un fenómeno cultural. No solo vendían discos; vendían sueños, portadas de revistas, posters en las habitaciones de adolescentes y una sensación de pertenencia que hoy reconocemos en los fandoms modernos.
Canciones como Step by Step, Hangin’ Tough y You Got It (The Right Stuff) trascendieron su época para convertirse en parte del ADN de la música pop. Su influencia puede rastrearse en prácticamente cada grupo masculino que alcanzó el éxito internacional después de ellos.
Por eso, verlos nuevamente sobre el escenario de los AMAs fue una experiencia especial. No se trataba únicamente de recordar el pasado, sino de reconocer un legado que sigue vigente. La energía del público demostró que algunas canciones poseen una cualidad extraordinaria: son capaces de viajar en el tiempo y conectar generaciones distintas a través de una misma emoción.
Quizás las tendencias cambien, las plataformas evolucionen y las nuevas estrellas ocupen los titulares, pero hay artistas cuya huella permanece intacta. New Kids on the Block pertenece a esa categoría. Son parte de la historia viva del pop y una prueba de que los verdaderos pioneros nunca dejan de inspirar.
Porque, al final, cada vez que suena Step by Step, no solo escuchamos una canción. Escuchamos el comienzo de una revolución musical que todavía continúa.
