por Catalina Donoso

Me vi la serie «Swimming with Sharks», fue de esos días que una no sabes qué ver y pinche esta serie, después de todo tenía buenos protagonistas como; Kiernan Shipka, Diane Kruger, Thomas Dekker y Donald Sutherland, la serie fue creada por Kathleen Robertson, además cuenta con una valoración de Rotten Tomatoes de 71% los críticos y 80% de audiencia, con solo 6 episodios de 25 minutos cada uno que podía ir mal.
Empezó muy bien, una serie intrigante con suspenso, drama conspirativo de los trapos sucios de Hollywood. Sin embargo, sentí que terminó fatal, como si realmente la víctima hubiera sido engullida por un tiburón.
Quedándo me así toda consternada con un final patético, como si el guionista de repente se hubiera hartado de escribir y decidido así, abruptamente acabar con la serie porque sí. En verdad que el final me molesto tanto y no quiero ser spoiler, pero es que la serie empezó también por las nubes, para terminar en un final decadente.

La historia nos introduce a Lou, una joven provinciana que llega a Hollywood como todas las jóvenes, para conquistar el mundo, se enrola en una de las productoras cinematográficas llamada Fountain Picture, la más exitosas del mercado, donde conoceremos a la arrogante y despiadada CEO, Joyce Holt una excéntrica y adinerada ejecutiva que trata a sus empleados de forma frívola y sin compasión. Lou se ha encaprichado con su jefa y quiere a toda costa ser su mano derecha, por lo que fraguara un plan perverso, para adentrarse en su mundo más cercano, eliminando a cualquiera que se le cruce por el camino.
A medida que van pasando los capítulos vamos conociendo, más sobre el pasado turbio de Lou, y, por otro lado, vamos viendo que la ruda CEO tiene un lado más vulnerable y sumiso, esta dualidad de carácter, vamos viendo que va afectando la vida de ambas mujeres y las personas que trabajan en su entorno.

Los 3 primeros capítulos son bien acelerantes, pues es un thriller que carcome la intriga, pero a medida que nos vamos acercamos al epílogo, la serie confunde al espectador, y la que creímos villana se convierte en víctima, una dubitativa que incluso deja más allá de la serie, pues con un final abierto el mismo televidente tiene que resolver sus propias conclusiones sobre las protagonistas.
La serie se me pasó volando, pues los capítulos son muy cortos, pero aun así me quedé con gusto a poco , pues la trama comienza en la corrupción de Hollywood, en el mundo banal que ve una joven e inocente pasante y como este mundillo se la va devorando poco a poco en las profundidades oscuras del océano de la corrupción y la ambición.
Swimming with Sharks es una serie thriller que se basa en la obra homónima de George Huang de 1994 de la cual se basó la película Swimming with Sharks del (1994) protagonizada por Kevin Spacey, Frank Whaley and Michelle Forbes.
