
La 76ª edición del Festival Internacional de Cine de Berlín no solo destacó por su programación cinematográfica, sino también por la presencia de figuras internacionales que confirmaron la creciente conexión entre el cine de autor y otras disciplinas artísticas. Como cada febrero, Berlín se transformó en un punto de encuentro donde la creación audiovisual dialoga con la música, la moda y la cultura contemporánea.
Una de las apariciones más comentadas fue la de Dua Lipa. La artista británica, habitual protagonista de la escena pop global, asistió al festival generando una amplia repercusión mediática. Su presencia evidenció cómo los grandes certámenes cinematográficos han ampliado su alcance, integrando a creadores de distintos lenguajes que hoy participan activamente en proyectos audiovisuales, bandas sonoras, producciones híbridas y colaboraciones con el mundo del cine.
Lejos de tratarse únicamente de una alfombra roja, la participación de figuras provenientes de la música responde a un fenómeno cultural más amplio: el cine contemporáneo se construye cada vez más en diálogo con otras artes, y los festivales internacionales funcionan como espacios naturales para ese intercambio.
Trayectorias cinematográficas reconocidas
Junto a estas presencias mediáticas, la Berlinale mantuvo su tradicional reconocimiento a grandes nombres de la interpretación. La actriz Michelle Yeoh recibió el Oso de Oro honorífico por su trayectoria, en un homenaje que subrayó su aporte al cine internacional y su capacidad para transitar entre distintas cinematografías y géneros a lo largo de varias décadas.
Asimismo, la actriz alemana Sandra Hüller fue una de las figuras más destacadas del palmarés, reafirmando el fuerte vínculo entre el festival y la interpretación europea contemporánea.
Un festival fiel a su identidad autoral
La dimensión artística del certamen estuvo guiada por el jurado presidido por el cineasta Wim Wenders, una figura profundamente asociada a la historia cultural de Berlín. Bajo su liderazgo, la selección y los premios reforzaron la vocación de la Berlinale como un festival atento a las tensiones del presente, donde el cine es entendido como herramienta de reflexión más que como mero espectáculo.
Más allá del glamour
A diferencia de otros grandes eventos del circuito internacional, la Berlinale mantiene un equilibrio singular entre visibilidad mediática y densidad cultural. La llegada de celebridades internacionales no diluye su perfil; por el contrario, amplía el alcance de un festival que continúa apostando por el cine como forma de pensamiento.
La edición 2026 volvió a demostrar que, en Berlín, las estrellas conviven con los autores, la industria con la creación independiente y la actualidad con la memoria histórica. Esa combinación —única en el panorama de festivales— explica por qué la Berlinale sigue siendo un espacio donde el arte cinematográfico dialoga con el mundo en todas sus dimensiones.
Dua Lipa in Chanel and Callum Turner in Louis Vuitton
Charli XCX in Saint Laurent
Emilia Schüle in Dior
Michelle Yeoh in Giorgio Armani Privé
Sandra Hüller in Chanel
Dominique Charriau , Isabelle Huppert in Balenciaga
Pamela Anderson in Carolina Herrera
