
por Catalina Donoso
El Centro Cultural La Moneda y la Cineteca Nacional de Chile presentan Cine en Chile. Historia(s) en movimiento, una exposición inédita que recorre más de un siglo de historia del cine en el país, poniendo en primer plano el profundo vínculo que esta práctica cultural ha mantenido con la vida social, política y cultural.
La muestra se enmarca en la conmemoración de los 20 años de ambas instituciones, reafirmando su compromiso con la memoria, el patrimonio y la cultura audiovisual. Concebida como la exposición más grande y ambiciosa realizada hasta hoy sobre el cine en Chile, reúne más de 500 piezas entre películas, fotografías, afiches, objetos patrimoniales, documentos y dispositivos interactivos. A través de este vasto conjunto, propone una mirada sensible del cine como arte, industria, espectáculo y patrimonio vivo, fundamental en la construcción de la memoria colectiva.
El recorrido se despliega de manera cronológica, desde los orígenes del cinematógrafo hasta producciones contemporáneas, abordando no solo la creación cinematográfica, sino también sus formas de circulación, exhibición y preservación. Es, en definitiva, un viaje por la historia cultural del país a través de la pantalla.
Mi experiencia en la exposició

Fui a ver Cine en Chile. Historia(s) en movimiento y me encantó.
Es una exposición hermosa, emocionante, de esas que se recorren con calma porque en cada espacio aparece un recuerdo, una imagen o una historia que conecta con algo personal.
Uno de los momentos que más me impresionó fue poder ver de cerca la estatuilla del Óscar, símbolo máximo del cine mundial, y reencontrarme con grandes hitos del cine chileno e internacional. También aparecen universos cinematográficos tan distintos como La Bestia o El Oso, que dialogan con nuestra propia historia audiovisual.
Pero sin duda una de las sorpresas más lindas fue encontrarme con Catalina Saavedra, protagonista de La Nana. Pudimos tomarnos una fotografía frente al afiche de la película, en un momento espontáneo que hizo aún más especial la visita. Esas coincidencias que solo el cine —y los espacios que lo celebran— pueden regalar.
Otro rincón que me llenó de nostalgia fue una sección que recrea un antiguo videoclub. Ver las cajas de VHS, ordenadas como antes, fue casi un viaje emocional. Para las generaciones más jóvenes era descubrir cómo se elegían las películas antes del streaming; para muchos de nosotros, en cambio, fue recordar un ritual que formó parte de nuestra vida cotidiana. Nunca imaginé que volvería a “entrar” a un videoclub… y menos dentro de un museo. Me provocó risa, asombro y mucha ternura.
Una exposición para detenerse y mirar
La muestra logra algo muy valioso: no solo exhibe objetos, sino que despierta recuerdos, conversaciones y preguntas sobre cómo el cine ha acompañado nuestra manera de vivir, de soñar y de entender el mundo.
Es, sin duda, una exposición preciosa y absolutamente digna de visitar, tanto para amantes del cine como para quienes quieran reencontrarse con parte de nuestra historia cultural desde una mirada cercana y emotiva. Porque al recorrerla uno entiende que el cine no está solo en la pantalla… también está en nuestra memoria.
COORDENADAS
27 de enero al 31 de mayo, 2026
Martes a domingo: 10:15 a 18:00 horas
Importante: último ingreso a sala: 18:00 horas
Salas Andes y Pacífico | Nivel -3
Entrada liberada
Importante: el ticket de reserva de público general es diario, puedes usarlo una vez, en el horario que estimes, durante el día de la reserva.
Imagen: Antonio Quintana, Santiago de noche (ca. 1955) © Archivo Central Andrés Bello, Universidad de Chile.
