La Boss Bitch Doja Cat conquistó Santiago y pintó de rojo el Movistar Arena con “Paint the Town Red” dejando una energía muy “Juicy”.

Doja Cat

por Catalina Donoso

A pocos días de San Valentín, el Movistar Arena se transformó en el punto de encuentro de los fans de Doja Cat —y me incluyo—, todos llegando con outfits llenos de color, brillo y sensualidad. En una tarde deliciosa, fresca, con una suave brisa veraniega que alivió el intenso calor, la previa ya se sentía como una fiesta.

La explanada del recinto estaba llena de vida: bares, espacios para descansar, tomar un refresco o incluso un espumante, música sonando y un ambiente perfecto para “calentar motores” antes del show. La experiencia comenzaba mucho antes de que Doja pisara el escenario.

Al ingresar al Movistar Arena, los fans ya estaban listos y dispuestos. Lo primero que llamó mi atención fue un escenario enorme de dos pisos, una alegría total porque permitía una puesta en escena dinámica y una visión perfecta de la artista desde cualquier ángulo. Las pantallas LED formaban un gran rectángulo con luces multicolores que evocaban una discoteca de los años 70 y 80: era imposible no sentir el disco en la piel.

Doja Cat llegó acompañada por tres trompetistas magníficos que, más allá de su talento musical, vestidos completamente de rosado estilo Barbie, regalaron verdaderos momentos de baile y performance en varias canciones. A ellos se sumaron dos coristas con mallas rosas de estética setentera y ochentera, aportando un aire psicodélico delicioso. En la tarima superior, la banda con batería electrónica y arreglos modernos sostuvo con fuerza todo el espectáculo.

Puntualmente apareció la diva: Doja Cat entró al escenario con un traje ajustado estilo burlesque y una presencia que dominó el lugar desde el primer segundo. Cantó, bailó y brilló con un repertorio potente que incluyó temas como “Cards”“Kiss Me More”“Get Into It (Yuh)”“Gorgeous”“Take Me Dancing”“Woman”“Acts of Service”“Agora Hills”“Make It Up”“All Mine” y “Ain’t Shit”.

En medio del show, Doja se despojó del enorme adorno rosado que rodeaba su cintura, liberándose para bailar con aún más fuerza. Cuando sonó “Paint the Town Red”, el Movistar Arena se desbordó de júbilo: Doja ya había conquistado por completo al público con sus movimientos sensuales, atrayentes que dio una conexión directa con la audiencia.

Durante casi dos horas de concierto, Doja Cat no solo interpretó hits como “Say So”“Demons”“Aaah Men!!!”“I’m a Man” (cover de The Spencer Davis Group) y la explosiva “Boss Bitch”, sino que hizo que su voz y energía se sintieran en cada rincón de Santiago.

La artista también jugó con su imagen y su cuerpo como un mensaje: hizo alegoría a sus potentes curvas para demostrar que el empoderamiento femenino no es solo aceptación, sino seguridad, presencia y control del propio escenario de la vida.

El público fue parte esencial del espectáculo: celulares en alto iluminando la arena, fans cantando cada verso, looks inspirados en Doja, brillo, actitud y libertad. Fue una comunión perfecta entre artista y audiencia.

Actualmente, Doja Cat se encuentra realizando una gira mundial que comenzó a fines de 2025 con su paso por Asia y Australia y que ahora continúa por Hispanoamérica. El Ma Vie World Tour incluye ciudades como São Paulo (Brasil)Buenos Aires (Argentina)Lima (Perú)Bogotá (Colombia) y Ciudad de México, antes de aterrizar en Santiago de Chile.

Tras este tramo, la gira tendrá un breve receso de dos meses y continuará en mayo con su tour europeo, aprovechando el verano del hemisferio norte, para luego seguir con fechas en Estados Unidos. Su visita a nuestro país engrandece el inicio de este 2026 cargado de grandes conciertos.

La organización del evento estuvo nuevamente a cargo de DG Medios, con una logística impecable, seguridad, fluidez y una producción sin incidentes, permitiendo que los fans lo pasaran increíble. Sin duda, se coronó como el primer gran concierto pop del año 2026 en Chile.

Doja Cat ofreció un espectáculo de calidad mundial, donde cada detalle fue pensado como un verdadero burlesque moderno, con banda en vivo, visuales impecables y una puesta en escena cargada de actitud y estilo. Canciones como “Say So”“Kiss Me More”“Woman” y “Boss Bitch” encendieron al público mostrando todas sus facetas: coqueta, fuerte, elegante y provocadora. Doja no solo canta: actúa, juega y domina el escenario con naturalidad y mucho carisma.

A la salida, capturamos las impresiones de los fans y los mejores outfits de la noche.
Puedes ver estos momentos en nuestras redes de Positive Diva.

Deja un comentario